¿Cómo Chacas se convirtió en uno de los Mejores Pueblos Turísticos del Mundo?

Una historia de tradición, arte, fe y transformación social que llevó a este rincón de los Andes a recibir uno de los reconocimientos más importantes del turismo mundial.

Chacas, un pequeño pero vibrante pueblo en el corazón de los Andes peruanos, sorprendió al mundo en 2023 al ser reconocido por la Organización Mundial del Turismo (OMT) como uno de los Mejores Pueblos Turísticos del Mundo. ¿Cómo un destino remoto, escondido entre nevados y quebradas, logró una distinción que solo unos pocos lugares en el planeta reciben? La explicación mezcla historia, cultura, fe, arte… y la fuerza de una comunidad que decidió caminar unida hacia el desarrollo.

Un reconocimiento que nace del corazón del pueblo

La OMT evalúa pueblos de todo el mundo bajo criterios estrictos: turismo sostenible, preservación de la cultura, manejo responsable del patrimonio natural, innovación, desarrollo comunitario y calidad de vida local. Chacas brilló en cada uno de estos puntos.

Mientras otros destinos crecieron buscando el turismo masivo, Chacas eligió otro camino: un turismo humano, respetuoso, participativo, donde los visitantes no solo conocen un lugar, sino que viven su alma.
Y eso fue precisamente lo que llamó la atención del jurado internacional.

La transformación social que cambió todo

Para entender por qué Chacas es hoy un referente mundial, hay que mirar décadas atrás. Este pueblo vivió una de las transformaciones sociales más profundas de la región gracias a la llegada del Padre Ugo de Censi, un sacerdote italiano que dedicó su vida a la educación, el arte, la solidaridad y la justicia social en los Andes.

Bajo su liderazgo y con la participación activa de los pobladores nacieron:

  • Los Talleres Don Bosco, donde artesanos chacasinos hoy producen tallas y muebles reconocidos internacionalmente.
  • El Hospital Mama Ashu, que brinda atención médica a comunidades de difícil acceso.
  • Obras sociales y educativas que cambiaron el futuro de cientos de familias.

Este avance social elevó no solo la calidad de vida local, sino también el atractivo turístico: Chacas se volvió un destino donde la cultura y la solidaridad se viven, no se observan desde lejos.

Arquitectura viva que enamora a los visitantes

Otro de los elementos que conquistó a la OMT fue la arquitectura tradicional impecablemente conservada. Caminar por Chacas es retroceder en el tiempo:

  • Casas de tapial y barro cuidadosamente restauradas.
  • Balcón y puertas talladas a mano, fruto del arte donbosquino.
  • Techos de teja roja que pintan de color el casco urbano.
  • Plazas, iglesias y calles de piedra que mantienen la esencia ancestral del pueblo.

Chacas no es un museo: es tradición viva. Cada casa, cada tallado y cada calle cuenta una historia preservada con orgullo.

Naturaleza imponente alrededor de un pueblo único

La ubicación de Chacas es una bendición: está rodeado de uno de los paisajes más impresionantes del Perú. A pocos kilómetros se encuentran:

  • La Punta Olímpica, el túnel transandino más alto del mundo.
  • Lagunas de altura, como Cangaracá y Belaunde.
  • Glaciares y nevados de la Cordillera Blanca.
  • Miradores infinitos, quebradas y caminos ancestrales.

Este entorno no solo permite aventuras, sino que invita a reflexionar, respirar tranquilidad y conectar con la naturaleza.

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